También ganas de decir: “Para mi cumpleaños me compré zapatillas y suspendí terapia”.
Lo cual es completamente cierto.
Ayer después de los ñoquis hubo postrecito. Yo creo que son lights, sus postres, porque “caen liviano y podés comer un montón” y le digo “como se nota que no probaste un Ser en tu puta vida, porque esto es genial, y re diet, boludo!”. “Sí, re diet. Tiene 400 grs de maní y 80 [...]
There is no excerpt because this is a protected post.
Unas Le Coq también podría ser. Me cabe el gallito. No, el logo en sí, sino “la idea” de gallito. Mis interpretantes.
+++
Luego, pero: no, justamente tengo que dejar de ser gallito. Quiero ser más humilde.
Tras semejante fin de semana anterior, estoy lista para serlo.
Salí de la ducha, tras ducharme en silencio, sola, sin contemplaciones ni interrupciones. Suena Boards of Canada. Board of Canada es muy música de yo sola en casa.
Luego:
Posibilidades de encontrar algo que me guste/ me quisiera poner: inciertas. Mientras sigo moviendo el perchero y poniéndome y sacándome prendas, pienso en cómo sugerirle a suegra que ev vez de 3 remeritas pedorras al año (cumpleaños/ navidad/ día de la madre o símil) junte la plata y me compre UNA, una sola, pero buena, que me dure varios años. La ropa que me gusta y sigo usando es ropa buena, de marca, ponele. Uso ropa que tengo hace 10 años y más también.
A qué venía todo esto?
Hoy si paso y está abierto el local cerca de psicochango chusmeo zapatillas (me tengo que comprar zapatillas urgente). Venden New Balance. Y la verdát que tener unas zapatillas con una N enorme me re cabe.
(ría)
Estoy vieja, o envejeciendo.
Del lado derecho de la cara, al costado de la boca un poco arriba tengo arrugas, “marcas de expresión”. Es como si la piel fuera poco firme, muy fina, y sobrara.
Mi piel
a la que nunca quise mucho
y eso que la gente en general me decía que tenía buen cutis.
Supongo que lo decían porque se ve oscuro y grueso, y eso parece más resistente. Pues no.
+++
Las canas no me molestan en absoluto.
Un gato? Porque el vacío que dejó Paris me parece que no es tan grande como un boxer. Z dice “Un perrito chiquitito, para Luisa”. Yo le digo “Insoportable, hacen mucho ruido”. Pienso en un beagle. Pero saltan todo el tiempo, cagan, demandan. No.
Linkeando un poco me acuerdo que Luisa me dijo “quiero que tengas la panza grande”. Pavor. “Qué? Otra vez? Ni en pedo” pensé, pero se refería a los ravioles.
Luego de escribir lo anterior hice algo realmente importante: limpié la heladera del local. Porque es “expositora”. Ju-ju-ju. N siome.
Tomarse uno muy en serio.
Tomarse muy “a pecho”.
“Pecho”.
Me guiño sola el ojo. Agrego ya en ironía el gesto de hacer con el pulgar e índice una C y moverlo cortito y rápido.
Con Carol fuimos a comer y fue fantástico. Ella comió risotto de hongos y yo cordero con puré. De pronto era trasnoche, estábamos en su auto levemente puestas, ella conducía y yo le contaba del contador. Los años.
En medio de esto esto, sucedió el milagro y mi flequillo se acomodó. Cambié de orientación, de línea, de RAYA. Ahora está al costado. Cuando uno no ama compra y cuando ni compra ya, se cambia el peinado.
Quiere desaparecer también. Pero busca su forma.
-Hay salida para eso, para eso que te pasa, conviviendo?
O algo así, me preguntó el psicólogo.
Yo le contesté que se lleva, como una enfermedad incurable. Se le admite, uno se cuida en líneas generales, no toma cocaína, no comete excesos, hace algo que le haga bien (yoga, huerta, tejido, algo) y así la vida va pasando, más o menos sin daños severos.
Seguimos hablando y resulta que él se refería con “eso que te pasa” a “mi mal”, a eso que duele, a eso incontrolable, a lo que vuelve en sueños o en terapia, a lo que angustia. Y yo me refería a la familia. Que también es lo que me pasa. Y reflexioné y la respuesta aplicaba para las dos versiones. Par de jenios.
me desperté con el mal, no quiero estar con nadie no quiero estar con ellos, quiero enojarme y gritar, quiero que no me jodan no me hablen no me toquen no me pidan no me miren. quiero quedarme en la cama todo el día si es necesario, no quiero compartir el espacio, si estuviera en capital me iría a pasear, pero este conurbano del orto… quiero leer y dormir y comer y nada más.
si puedo escribir el sueño de los disparos.
Querido diario: me siento bien. Es domingo y me siento bien. Me levanté, abrí la heladera para descubrir que no había pan (en realidad no para eso sino para lo contrario) y fui a la panadería. La apuré a Luisa que por supuesto quiso ir también, con mi clásico intolerante vamos-vaaamos…! y allá fuimos. El pan calentito, blanco mignon con exquisita costra. Volvimos, desayunamos todos y volví a la cama. Insólitamente me dejaron dormir, ahhh, qué hermoso, señor, dormir desayunada. Ahora me levanto, hay guiso en el fuego y se acaban de ir a la plaza, ahh, señor, gracias, gracias. De nuevo sorpresas en la heladera, la panceta tiene moho. Estaba en una bolsa (estúpida yo) (la panceta sin conservantes) y tenía moho. La lavé, la olí mucho. Si hubiera sido de la carnicería la tiraba seguro, pero la pancetita orgánica no me queda cómoda de comprar. Así que la lavé, bien bien, y la olí y la olí. “No quiero que vos la huelas” le dije a Z, porque acá es él el que supervisa todo, y yo delego y confío. Pero él, amoroso, me dice “La carne podrida huele a metros, no podrías estar oliéndola hace 5 minutos como ahora, cocinala bien y listo”, Así que ahí tengo mi ollita antivegan de guisasi y yo… señor… me siento bien, muy bien. Gracias, oh, lord.
Vengo a quejarme, a tirar mala onda, a manifestarme. No me había levantado y ya estaba de mal humor. Por qué? No sé, o sí, sí sé pero supongo no serían tan graves las cosas como para estar o ponerme del humor éste que padezco. Dormí toda la noche en la camita de Luisa, no [...]
Ahora quién te dice un día de esto sacos fotos de los tomatitos y de las rúculas y de la compostera nueva (“compostera”) y del caballo para palo de escoba segunda versión y de un neceser que por fin y merecidamente me hice, y de acá a uno o dos meses las posteo. Necesito retomar [...]
Mucho me temo, estimada lectora, que el quid de la papa rosti es rallarla en el momento.
Asimismo, notifico a ud. que hoy hicimos papa rosti al horno, bien chatita, grande, en asadera, y salió É-PÉ-TA-CU-LAR. Le fue untado un poco de miso al salir y no-sabé-lo-rico-que-estaba.
También no sé bien cómo mi marido (#mimarido) hizo exquisita una ensalada de radicheta y cebolla. Adiviné pasas de uva.
Acá las cosas están raras.
Después de la sordera (lo escribí acá?), (irritación oído, nariz, un ojo, leve), ahora ésta (la irritación) se me ha movido al “pechito”. Tengo una irritación cutánea, o no (oh, no), tal vez fueron picaduras de ignoto insecto más brutal rascación, o tal vez fue la erupción de Jeff, que hice carne. Bueh, si me broté, me parece de cuarta.
Igual prefiero brotarme a… brotarme, o irritarme a… irritarme.
Un excelente año de mierda, vengo teniendo. Quiero ampliar, quiero escribir, necesito escribir. Pero siempre hay trabajo o me quedo dormida o hay hija. Quiero tirar frases bomba, las que tiro en terapia, las indecibles, pero no me animo, me cuestiono mucho, temo a la palabra escrita. Mientras, sueño.
Tal vez podría jugarme en la quiniela toda la plata de terapia.
Hoy fu el cumpleaños de mi madre y fuimos allá, bien lejos, donde vive. A Luisa le interesaban mucho las gallinas, y para su agrado también hay gansos. Hacía por lo menos tres años que no iba. Un viaje de tres horas (ida) con kreatura no motiva, pero por fin, fuimos, solas, en transporte público, [...]
Estoy un toque harta de que nuestra posibilidad de ahorro esté tan en cero. De que cada vez que decís “OH, tengo equis billetito en la latita”, haya que pagar el alquiler, alguna cuenta, o comprar copos, semillas de amapola, chips de banana, fécula de mandioca.
Yo al local le tengo cariño, tengo paciencia, tengo aplomo, tengo fe, pero a ver, querida providencia: me gustaría vestirme con algo más que estrictamente la ropa que ya no les queda a mis amigas (cosa que me encanta, bah, sí, ropa no me urge). Lo que quiero es no tener que traspolar a cuántos kilos de sésamo se traduce cada gasto que quiero hacer.
Hoy si tengo suerte me voy a dar un lujazo: me voy a comprar una tinta para sellos violeta. Algún gusto hay que darse, mierda-carajo.