Sobras de sobras. Retazos de polar, lana, hilo, mostacillas que estaban por cumplir una década en un cajón (guarde, señora, guarde).
Se abrazan y hacen ruiditos: ella tiene un cascabel, y él una botellita de esencia de vainilla con arroz dentro. Uno relleno con wata, el otro con bolsas plásticas. El bebecito con porortos de soja (interesante al tacto!). Todo sin salir de casa.